En el principio... fue el caos... la mano sin control. Bajo el sol de Mesopotamia... se buscó un nuevo rol. Hammurabi grabó en basalto... la medida del castigo: "Que el daño recibido... sea el único testigo". No fue odio... fue balanza... equilibrio artesanal. Para frenar la sangre... con un corte proporcional.
El desierto llevó el eco... la ley se hizo sagrada. Moisés tomó el mandato... en la piedra refractada. "Vida por vida"... el precepto en el Sinaí resonó. Lo que antes era orden... ahora Dios lo firmó. Una justicia de hierro... para un pueblo en el exilio. El talión como refugio... el rigor como auxilio.
Pero el tiempo corroe la piedra... y la intención. La simetría se rompe... en la nueva dimensión. Del templo al servidor... del profeta al programador.
¡OJO POR OJO... BIT POR BIT! El algoritmo hoy decide... quién debe sucumbir. ¡DIENTE POR DIENTE... CLAVE POR CLAVE! La balanza está rota... y ya no hay quien la lave. CÓDIGO DE SANGRE... La justicia falló. Lo que fue para todos... el poder lo compró. La balanza está rota... y ya no hay quien la lave. CÓDIGO DE SANGRE... La justicia falló. Lo que fue para todos... el poder lo compró.
Hoy la ley no es espejo... es un muro de cristal.
Invisible para el grande... para el pobre es letal. El código tiene sesgos... el script tiene dueño. La igualdad del talión... es solo un viejo sueño. Si tienes el oro... el algoritmo te olvida. Si no tienes nada... la red te quita la vida.
¡OJO POR OJO... BIT POR BIT! El algoritmo hoy decide... quién debe sucumbir. ¡DIENTE POR DIENTE... CLAVE POR CLAVE! La balanza está rota... y ya no hay quien la lave. CÓDIGO DE SANGRE... La justicia falló. Lo que fue para todos... el poder lo compró.
Justicia asimétrica. Acceso denegado. El rico es un usuario. El pobre es el procesado. Ojo por ojo... si puedes pagarlo.
¡OJO POR OJO... BIT POR BIT! ¡OJO POR OJO... BIT POR BIT! El algoritmo hoy decide... quién debe sucumbir. ¡DIENTE POR DIENTE... CLAVE POR CLAVE! En el Protocolo Sumeria... el sistema es la nave.